
El botón
Grande, rojo y en el centro. Nada más que decidir salvo el motivo.
Sin buscar el teléfono, sin escribir y sin explicar dónde estás. Mantienes pulsado dos segundos y suena una alarma en el móvil de todos los taxistas verificados de la isla, con tu nombre, tu licencia, tu matrícula y tu posición exacta.
En Ibiza ya existe una red de ayuda entre taxistas: un grupo con más de mil personas. Funciona porque la gente responde. Pero el grupo no se hizo para una emergencia.
Quien tiene el problema delante tiene que desbloquear el móvil, buscar el grupo, escribir qué pasa y explicar dónde está. Y el aviso llega mezclado entre cientos de mensajes, con el móvil en silencio. Nadie comprueba además quién entra en ese grupo.
Mantienes el botón rojo dos segundos y eliges el motivo: agresión, impago, cliente conflictivo, accidente o avería.
A los demás taxistas les entra una alarma con tus datos y tu posición. No tienen que preguntar nada.
Cada uno pulsa «Voy» y abre Google Maps o Waze. Tú ves cuántos vienen y a cuántos minutos está el primero.
Cuando estás bien lo marcas, y todos dejan de recibirlo. Si no haces nada, se cierra solo.

Grande, rojo y en el centro. Nada más que decidir salvo el motivo.

Los nombres, a cuánta distancia están y en cuántos minutos llegan.

Municipio, tipo de licencia, número y matrícula española. Nada más.

Un taxista de tu municipio comprueba tu licencia antes de darte acceso.
No hay registro abierto. Cuando creas tu cuenta, tu ficha queda esperando a que un moderador de tu propio municipio compruebe que la licencia y el taxi son tuyos. Hasta entonces no puedes enviar ni ver avisos.
Cada municipio tiene dos moderadores, uno de turno de día y otro de noche. Cada temporada se vuelve a comprobar que sigues en el mismo taxi, el mismo municipio y la misma matrícula.
Se paga por licencia, no por persona. Si eres titular con tres chóferes, pagas una vez. Si tienes un taxi fijo y otro estacional, son dos licencias.
Al activar te pediremos el municipio, el tipo y el número de licencia. Con eso quedan activados en el acto todos los chóferes de ese taxi, también los que des de alta más adelante.
No, y es deliberado. Una llamada que no querías es peor que ninguna. Dentro del aviso hay un botón para llamar al 112 cuando tú lo decidas.
Esa es la idea: el aviso entra por un canal de alarma, con su propio sonido, aunque la app esté cerrada. En algunos móviles hay que permitirlo la primera vez, y la app te avisa si detecta que tu móvil no está preparado para recibirlos.
No. La app no envía tu ubicación salvo en dos momentos: cuando pulsas SOS y cuando confirmas que vas a ayudar a un compañero. No hay seguimiento continuo.
No. Se paga una vez por licencia de taxi. Tú das de alta a tus chóferes con un código de seis letras y entran con la licencia y la matrícula ya rellenadas.
Sí, cuando quieras, desde la propia app en «Mi perfil». Ahí también puedes eliminar tu cuenta y todos tus datos.
WolfTech Soluciones, en Ibiza. Thomas Wolf fue taxista en la isla durante diecinueve años.
SOS Taxi está funcionando con un grupo reducido de taxistas antes de abrirlo a toda la isla. Durante la prueba no se cobra nada. Si quieres entrar, escríbenos y te decimos cómo.